La llegada de PlayStation y Saturn (seguida bastante tiempo después de la tardía Nintendo 64) marcó un punto de inflexión en la historia de los videojuegos. Fue el momento de la explosión de los juegos en 3D, ahora que por fin las consolas tenían potencia suficiente para mover polígonos en entorno tridimensionales. Esto prometía un nuevo universo de jugabilidad, pero también dejó importantes bajas en el camino.
Todos conocemos más de un caso: juegos que marcaron tendencia en los 8 y 16 bits, que devaluaron a la franquicia por completo al dar el salto a las tres dimensiones. Es cierto que también hubo sagas exitosas, incluso juegos mediocres que se convirtieron en clásicos instantáneos al pasar a las 3D (como ‘Duke Nukem 3D&rsquo pero hoy, sin embargo, se trata de repasar los títulos que, simplemente, no lo consiguieron. Aquellos que fracasaron al dar el salto a las tercera dimensión.